Una sociedad que se crea fundamentalmente para ocultar patrimonio y pagar menos impuestos.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
La verdad es que el término “sociedad instrumental” suena un poco regular o excesivamente formal. Es muy probable que te suenen mejor los conceptos de “sociedad pantalla” o “sociedad fantasma”, ¿a que sí? Y con esos nombres queda bastante en evidencia que este tipo de empresas persiguen objetivos de dudosa legalidad o fraude.
Y así es, porque una sociedad instrumental o sociedad pantalla tiene el objetivo de eludir impuestos o esconder el origen de una actividad económica a ojos de la Agencia Tributaria.
Y es que las sociedades instrumentales se suelen crear para que Hacienda tenga más dificultades para investigarla. No siempre es ilegal, porque las sociedades instrumentales son totalmente legales, pero normalmente su creación conlleva el objetivo de ocultar actividades que pueden ser constitutivas de un delito, como el blanqueo de capitales, la evasión fiscal o la economía sumergida. Casi nada.
Pero, ¿por qué exactamente se crean sociedades instrumentales? La mayoría de las personas las crean para declarar sus ingresos conforme al impuesto de sociedades y no como renta de trabajo. De esa manera pagan muchos menos impuestos, ya que el tipo general del impuesto de sociedades es del 25% y el del IRPF tiene un máximo del 48%.
El caso más conocido de los últimos meses que seguramente hayas leído y que está relacionado con las sociedades instrumentales es el del Rubius, quien tributó sus ingresos a través de una sociedad en 2013.Pero las sociedades instrumentales también se pueden crear con fines que van más allá de la elusión o evasión fiscal, como por ejemplo esquivar algunas obligaciones legales.
Una sociedad de este tipo puede servir para interrumpir la continuidad de las relaciones laborales o para administrar el patrimonio de una persona mayor sin incurrir en las reglas de sucesión. Además, este tipo de sociedades también se crean para superar la aplicación de topes presupuestarios o políticas de competencia y así eludir la aplicación de las normas del grupo empresarial.
Una sociedad que se crea fundamentalmente para ocultar patrimonio y pagar menos impuestos.
Resolvemos las dudas más comunes sobre este tipo de sociedades y su funcionamiento.
Una sociedad instrumental, también conocida como sociedad pantalla o sociedad fantasma, es una empresa que se crea principalmente para eludir impuestos u ocultar el origen de actividades económicas. Aunque su constitución es legal, frecuentemente se utilizan con fines de dudosa legalidad como la evasión fiscal o el blanqueo de capitales.
La razón principal es pagar menos impuestos. Muchas personas las crean para declarar sus ingresos a través del impuesto de sociedades (25%) en lugar del IRPF, que puede llegar hasta el 48%. También se utilizan para esquivar obligaciones legales, interrumpir relaciones laborales o administrar patrimonio evitando las normas de sucesión.
No, crear una sociedad instrumental es completamente legal. Lo que es ilegal es utilizarla para evadir impuestos, blanquear capitales o realizar actividades fraudulentas. El problema no es la sociedad en sí, sino el uso que se le da.
Tienen características muy específicas: suelen tener un único socio sin empleados, no tienen presencia real donde se registran, están administradas por terceros, no realizan actividades comerciales reales, no tienen gastos ni ingresos genuinos, y su actividad económica no está claramente definida.
Aunque la sociedad sea legal, utilizarla para evadir impuestos constituye un delito fiscal que puede acarrear sanciones económicas importantes, recargos por parte de Hacienda e incluso penas de cárcel en casos graves. La Agencia Tributaria está cada vez más preparada para detectar este tipo de prácticas.
```¿Qué hace única a una sociedad instrumental? Este tipo de rasgos son comunes en todas ellas:
Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.