El impuesto ad valoremes un impuesto que se basa en el valor de un bien o inmueble.
Tal y como se indica, “ad valorem” quiere decir “según el valor”. Pueden ser un tipo de arancel, es decir, una tarifa que marcan los gobiernos a la hora de importar y/o exportar bienes, o un impuesto sobre la propiedad, que poseen los bienes o inmuebles.
Se trata del tipo de impuesto más utilizado en todos los países del mundo. Lo que caracteriza a este impuesto es que, de manera general, se aplican sobre la cantidad del producto o inmueble. Por ello es un impuesto flexible, pues depende del valor del bien.
Por ejemplo, para un producto con valor de 20.000€, que tenga un impuesto ad valorem del 4%, se calculará de la siguiente forma: 20.000 x 0,4%. Esto nos da un resultado de 8.000€. El impuesto de este producto es de 8 mil euros.
Se puede cargar o en el momento de hacer la transacción, o anualmente. Aparte de ser un tipo de arancel, puede usarse en los impuestos municipales sobre la propiedad, donde lo tasadores revisan los bienes inmuebles de los propietarios de forma regular para determinar el valor que tienen en la actualidad. En Espana, el principal ejemplo es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), cuya base imponible esta constituida por el valor catastral de los inmuebles, segun la Direccion General del Catastro. El impuesto ad valorem se marca y se revisa cada año.
El impuesto ad valoremes un impuesto que se basa en el valor de un bien o inmueble.
Como mencionamos, hay varios tipos de impuestos ad valorem, que pueden ser impuestos sobre la propiedad o impuestos sobre las ventas. La diferencia entre ambos es que los impuestos sobre la propiedad se recaudan de manera anual, mientras que los transaccionales actúan en el momento de la compra o intercambio.
Algunos ejemplos de impuestos ad valorem son:
Y por último, cabe destacar que este tipo de impuestos son la principal fuente de beneficios de los gobiernos estatales y municipales, sobre todo gracias a los impuestos sobre la propiedad.
Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.