La fiscalización es un proceso que se realiza para comprobar si una actividad cumple con la normativa.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Consiste en hacer un análisis aportando los recursos necesarios para garantizar que una actividad cumple con la normativa vigente y está dentro de la legalidad.
De hecho, el verbo fiscalizar viene del control de alguien y el cumplimiento de las tareas fiscales, tal y como hace un fiscal.
Se lleva a cabo tanto en el sector privado como en el público, y hay distintos tipos de fiscalización dependiendo de cada caso.La fiscalización es un proceso que se realiza para comprobar si una actividad cumple con la normativa.
En estos casos los motivos pueden ser distintos. Por ejemplo, por decisión interna de la propia empresa. Se hace cuando la dirección quiere verificar que las actividades se están realizando de forma correcta.
También la puede imponer el Estado. Las autoridades pueden recibir una denuncia o ver ciertas actividades que pueden llegar a ser un delito, y ordenan la fiscalización. En estos casos son los administradores de la empresa los que tendrán que justificar que la actividad empresarial se hace de acuerdo a la ley. Y si no es así... más te vale correr.
Se hace para mejorar el funcionamiento del sector público. Es un control que se tiene para gestionar sobre todo los fondos públicos, y que no se destinen a actividades que no son las propuestas.
Hay tres tipos de fiscalización dentro del sector público:
Puede darse la posibilidad de que se combinen los distintos tipos de fiscalización, y en ese caso hablaremos de fiscalizaciones de regularidad en general.
Resolvemos las dudas más comunes sobre qué es la fiscalización y cómo funciona en España.
La fiscalización es un proceso de control y análisis que se realiza para verificar que una actividad o empresa cumple con la normativa vigente y está dentro de la legalidad. Básicamente, consiste en revisar con lupa que todo se esté haciendo según las reglas establecidas.
Hay dos posibilidades: puede ser la propia empresa quien decida hacerlo internamente para verificar que todo funciona correctamente, o puede ser el Estado quien la imponga. Las autoridades pueden ordenar una fiscalización si reciben una denuncia o detectan actividades sospechosas que podrían ser un delito.
En el sector público hay tres tipos principales: la fiscalización de cumplimiento (revisa que las acciones estén dentro de la legalidad), la financiera (verifica la información económica) y la operativa (analiza cómo se llevan a cabo las operaciones y la gestión). A veces se combinan varios tipos, y entonces hablamos de fiscalizaciones de regularidad.
En España es el Tribunal de Cuentas quien se encarga de esta función. Este organismo revisa las Cuentas Generales del Estado, los contratos de la Administración, el patrimonio público y cualquier irregularidad fiscal. Sus informes se presentan en las Cortes Generales y se publican en el BOE.
Si durante el proceso de fiscalización se encuentran irregularidades, el Estado puede imponer sanciones correspondientes. Por ejemplo, si una empresa no ha entregado sus facturas o no ha pagado impuestos, recibirá una penalización. En cambio, si se demuestra que todo está en orden, la denuncia se desestima y no hay consecuencias.
```En España, esta función la lleva a cabo el Tribunal de Cuentas. Lo que hace es revisar y decir el resultado de la fiscalización, según las irregularidades que se haya encontrado. En el caso de encontrarlas, propone las actuaciones necesarias que habrá que adoptar.
Las revisiones se miran a nivel nacional y con detalle, se buscan declaraciones de impuestos que no se hayan pagado o irregularidades dentro de las empresas.
Dentro del sector público, el Tribunal de Cuentas revisa las Cuentas Generales del Estado para comprobar que no haya ninguna anomalía. Podrá revisar los contratos de la Administración y de otras Entidades públicas, ver el patrimonio del Estado, las transferencias, las ampliaciones de los créditos presupuestarios, etc.
Se dice que las funciones de este Tribunal son, por un lado, permanentes y por otro consuntiva. Permanente porque se alargan de forma continuada en el tiempo, y consuntiva porque pretenden dar un cierre definitivo a una resolución.
Normalmente se compone de un proceso de auditoría, en la que se revisa y se evalúan los documentos relacionados con la contabilidad y la gestión de la empresa. El resultado de esa investigación en el sector público se adjunta en una serie de informes que se exponen en las Cortes Generales, y posteriormente se publican en el Boletín Oficial del Estado.
Básicamente, el Tribunal de Cuentas se encarga de revisar todo con lupa y atentamente de tal forma que esté todo en orden. ¡Ojo con esto si cometes cualquier irregularidad!Por último, os dejamos un ejemplo de uso de fiscalización. Una empresa que aparentemente no entrega sus facturas, el organismo correspondiente inicia un proceso de fiscalización para revisar ese impago de los impuestos.
Si durante la fiscalización al final se detecta que no se presentaron las facturas, el Estado actuará imponiendo una sanción. En cambio, si se demuestra que sí se han entregado, la denuncia queda como desestimada y no habrá ningún tipo de penalización.
Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.