Todos los beneficios que obtienes gracias a los bienes inmuebles que tienes a tu nombre.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Si tienes una casa y la estás alquilando, además de darte la enhorabuena por ello (es lo más cercano que tendrás a una pensión), también te diremos que tienes un rendimiento de capital inmobiliario.
Y es que cualquier beneficio que obtengas gracias a las propiedades que estén a tu nombre sería un rendimiento de capital inmobiliario. Hasta ahí es bastante fácil, pero no solo hablamos de un alquiler. No, no. Los rendimientos de capital inmobiliario también pueden ser:
Todos los beneficios que obtienes gracias a los bienes inmuebles que tienes a tu nombre.
Resolvemos las dudas más comunes sobre los beneficios que obtienes de tus propiedades y cómo declararlos.
Son todos los beneficios económicos que obtienes gracias a los bienes inmuebles que están a tu nombre. El ejemplo más común es el alquiler de una vivienda, pero también incluyen el dinero que ganas por la venta de una propiedad, por un arrendamiento financiero o por ceder derechos de superficie. En resumen, cualquier ingreso que te genere un inmueble de tu propiedad.
Como norma general, los rendimientos de capital inmobiliario se declaran en el IRPF, es decir, en tu declaración de la renta anual. Es importante incluirlos para cumplir con tus obligaciones fiscales y evitar problemas con Hacienda.
El cálculo es sencillo: se parte del rendimiento íntegro (el dinero bruto que recibes), se restan los gastos deducibles (como el IBI, seguros, gastos de reparación, etc.) y se aplican las reducciones fiscales a las que tengas derecho (como la reducción del 60% en alquileres). El resultado final es la cantidad sobre la que tributarás en tu declaración de la renta.
Puedes deducirte varios gastos relacionados con tu propiedad: el seguro de responsabilidad civil, gastos de administración y gestión, el IBI, las tasas de basura, gastos de reparación y conservación, intereses de préstamos hipotecarios, y otros gastos necesarios para mantener el inmueble en condiciones de alquiler. Todos estos gastos reducen la cantidad final sobre la que pagarás impuestos.
Sí, una de las principales ventajas es la reducción del 60% sobre el rendimiento neto positivo en alquileres de vivienda habitual. Esto significa que solo tributarás por el 40% de los beneficios netos que obtengas, lo que supone un importante ahorro fiscal y hace que alquilar sea más rentable.
```Por un lado se tienen en cuenta los beneficios obtenidos por las propiedades, y por otro las deducciones o las bonificaciones a las que podrías tener derecho. La diferencia entre lo primero y lo segundo sería el rendimiento de capital inmobiliario sobre el cual, en términos generales, tendrías que tributar.
En el mundo fiscal se suele usar una fórmula un poco más precisa que la definición del párrafo anterior, y que sirve para calcular de forma más exhaustiva este tipo de rendimientos. Sería la siguiente:
Rendimiento Íntegro de Capital Inmobiliario – Gastos deducibles – Reducciones de los Rendimientos Netos de Capital Inmobiliario = Rendimientos de capital inmobiliario
En este fórmula, ¿qué sería cada cosa? Te lo contamos:
Rendimiento Íntegro de Capital Inmobiliario: La cantidad en bruto que recibes por el uso de estos inmuebles.
Gastos deducibles. Todos los gastos que puedes deducirte como contribuyente y por tener una propiedad en uso: el seguro de responsabilidad civil, los gastos de administración, el IBI, las tasas de la basura, los gastos de financiación, reparación o conservación, etc.
Reducciones de los rendimientos netos de capital inmobiliario. Las ventajas fiscales como la reducción de un 60% del rendimiento neto positivo.
La diferencia entre estos tres puntos daría como resultado final el rendimiento de capital inmobiliario. Y esa cantidad será la que tributará finalmente en el IRPF.¿Ya te ha quedado claro lo que son los rendimientos de capital inmobiliario?
Si no es así, no dudes en consultarnos. ¡Queremos hacer de la fiscalidad algo accesible y entendible para todo el mundo!
Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.