Aunque el IRPF es progresivo, se aplican determinadas retenciones a priori. Por ejemplo, si recibes una nómina la empresa te retendrá un porcentaje de antemano; lo mismo sucederá si eres autónomo y facturas.
La respuesta a cómo se calcula el IRPF es a veces compleja pero en este artículo te vamos a ayudar a entender cómo funcionan las retenciones del IRPF de manera sencilla.
Lo ideal, de todas formas, es que dispongas de unas pautas previas para que el proceso te resulte más sencillo. A fin de cuentas, se trata de no perder el tiempo y de no pagar más de lo debido.
Para hacerte más fácil el trabajo del cálculo, dividiremos los porcentajes a pagar según el origen de los rendimientos.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Las retenciones por rentas del trabajo se aplican cuando recibes tu nómina. Los baremos, para el año 2021, son los siguientes:
Los profesionales también tienen que realizar, con carácter general, retenciones cuando facturan. Estas son del 15 %, excepto en algunas profesiones o los 3 primeros años de actividad, que serán del 7 %. Mención aparte merecen los agricultores, ganaderos o profesionales forestales, que solo retienen un 2 %.
Finalmente, recuerda que las actividades con el régimen de estimación objetiva solo retienen un 1 %. Ahora bien, estas son cada vez menos.
Dependiendo del rendimiento, las retenciones del IRPF varían, te explicamos como funciona:
Los rendimientos del capital mobiliario son un concepto muy variado y a veces complicado de entender. En primer lugar, se incluyen los arrendamientos de negocios y minas, con retención del 19 %.
En segundo lugar, la propiedad industrial e intelectual, con retención del 19 % (15 % si no eres el autor). Otro caso es el de la participación con fondos propios en entidades, que es retenida con un 19 %, al igual que la cesión a terceros.
Aunque el tipo general de retención es del 19 %, variará según las circunstancias. Por ejemplo, las Letras del Tesoro no tributan.
Los rendimientos de capital inmobiliario son los que se aplican a alquileres urbanos, por lo general. El tipo de retención que se aplica es del 19 % con carácter general. Este cálculo es fácil de hacer porque, por lo general, se aplica con anticipación para evitar confusiones.
Las ganancias patrimoniales son las resultantes de la venta de una vivienda, terreno o plaza de garaje. Esto también se aplicará si ganas dinero por dividendos o intereses.
Los baremos a aplicar son cuatro. En primer lugar, el 19 % para ganancias de hasta 6.000 euros. El segundo tramo es del 21 % para ganancias de entre 6.000 y 44.000 euros. En tercer lugar, pagarás el 23 % para beneficios de entre 50.000 y 150.000 euros. Finalmente, hay que abonar el 26 % en ganancias de más de 200.000 euros.
Un caso especial es la de las ganancias en rifas o sorteos. En este caso, se aplicará una retención del 19 %, siempre y cuando la ganancia sea superior a 40.000 euros. Esto se aplica, fundamentalmente, para los premios de la Lotería Nacional u organismos similares.
Finalmente, hay que señalar que los aprovechamientos forestales en montes públicos también están grabados con un 19 %. Este es un supuesto poco común, pero se puede dar.
Se consideran un tipo de rendimiento especial. Desde el año 2015, se aplica un tipo único con carácter general del 24 %.
Resolvemos las dudas más comunes sobre cómo funcionan las retenciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Las retenciones del IRPF son pagos anticipados que se descuentan de tus ingresos antes de recibirlos. Si trabajas por cuenta ajena, tu empresa te retiene un porcentaje de tu nómina; si eres autónomo, debes aplicar retenciones en tus facturas. Estas retenciones sirven para ir pagando el impuesto de forma fraccionada a lo largo del año, en lugar de tener que abonar todo de golpe cuando hagas la declaración de la Renta.
El porcentaje de retención en nómina depende de tus ingresos anuales y varía de forma progresiva. Para 2021, los tramos van desde el 19% para rentas de hasta 12.450 euros anuales, hasta el 47% para rentas superiores a 300.000 euros. Tu empresa calcula este porcentaje teniendo en cuenta tu salario, situación familiar y otras circunstancias personales que pueden reducir la retención.
Como profesional autónomo, debes aplicar con carácter general una retención del 15% en tus facturas. Sin embargo, durante los tres primeros años de actividad o en determinadas profesiones, esta retención se reduce al 7%. Los agricultores, ganaderos y profesionales forestales tienen una retención especial del 2%, mientras que las actividades en estimación objetiva retienen solo el 1%.
Cuando presentas tu declaración de la Renta, todas las retenciones que te han aplicado durante el año se restan de la cantidad total que debes pagar. Si has pagado más de lo necesario mediante retenciones, Hacienda te devolverá la diferencia (declaración a devolver). Si has pagado menos, tendrás que abonar el resto (declaración a pagar). Las retenciones son, por tanto, un adelanto que se ajusta definitivamente con la declaración.
Los rendimientos de capital inmobiliario, como los alquileres urbanos, tienen una retención del 19%. Este mismo porcentaje se aplica generalmente a los rendimientos de capital mobiliario, como dividendos, intereses o cesión de derechos de propiedad intelectual. Las ganancias patrimoniales por venta de inmuebles o premios de lotería superiores a 40.000 euros también tributan con retenciones que van del 19% al 26%, según la cuantía.
La retención es el paso previo para tener al día tus pagos con Hacienda. Es por ello que, por regla general, se realizan pagos a cuenta y autoliquidaciones fraccionadas. Ahora bien, todas estas retenciones sirven para que puedas calcular tu base imponible.
¿Esto qué significa? Que cuando realices tu declaración de la Renta, restarás todos los pagos que hayas hecho en su día y aquellas deducciones a las que tengas derecho, por donaciones, compensaciones o circunstancias familiares. La mayoría de las veces, esto debería ser suficiente para que no tuvieras que pagar.
Ahora bien, lo que sucede es que los gobiernos pueden cambiar, y de hecho, cambian, los tipos impositivos de un año a otro. Lo que servía en 2020 puede no servir en 2021. Por ese motivo, la Declaración de la Renta es el paso definitivo. Si te toca tributar más, tendrás que pagar la diferencia, eso es lo que se entiende como declaración a pagar.
Eso sí, piensa que cuando hagas la Declaración hay distintos tipos de IRPF según la autonomía donde vivas, exenciones y otros elementos. Por lo tanto, esta es una cuestión más compleja de lo que pueda parecer a simple vista.
La fiscalidad es, de por sí, compleja. Este es el motivo por el que conviene disponer de ayuda y asesoramiento profesionales. Si a eso añadimos que el IRPF es uno de los tributos más complicados de calcular, si no el que más, no ha de extrañar que sea bueno disponer de unas nociones. Esto es lo que pretendemos, desde nuestra modesta posición.
La respuesta de cómo se calcula el IRPF dará seguridad y tranquilidad. Recuerda, no obstante, que cuando hagas la Declaración de la Renta has de hacer constar aquello que te permita deducir. Por lo tanto, es posible que te devuelvan dinero. En TaxDown queremos ayudarte a que pagues menos.
TaxDown es la plataforma española que te ayuda a hacer tu declaración de la renta de forma fácil, rápida y con el máximo ahorro. Colaborador social de la Agencia Tributaria, cuenta con más de 150 expertos fiscales que revisan cada declaración.