El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) puede parecer un quebradero de cabeza, pero no tiene por qué serlo. Aunque este impuesto es progresivo (es decir, cuanto más ganas, más pagas), hay algo importante que debes saber: se aplican ciertas retenciones desde el principio.
Por ejemplo, cuando cobras tu sueldo, la empresa ya ha retenido un porcentaje de tus ingresos. Y si eres autónomo, lo mismo ocurre cuando emites una factura. Esto puede hacer que calcular el IRPF se sienta más complicado que armar un mueble de IKEA, pero no te preocupes: en este artículo te explicamos cómo hacerlo de manera fácil y sin líos. ¡Vamos a desentrañar el misterio de cómo calcular el IRPF juntos!
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Existen variacionessegún la profesión o el tipo de rendimiento que generes, por eso debes recordar que el IRPF no se limita únicamente a los tramos estatales y autonómicos del IRPF.
Por eso, la respuesta a cómo se calcula el IRPF tiene cierta complejidad. Lo ideal, de todas formas, es que dispongas de unas pautas previas para que el proceso te resulte más sencillo. A fin de cuentas, se trata de no perder el tiempo y de no pagar más de lo debido.
Para hacerte más fácil el trabajo del cálculo, dividiremos los porcentajes a pagar según el origen de los rendimientos.
Las retenciones por rentas del trabajo se aplican cuando recibes tu nómina. Los baremos, para el año 2023, son los siguientes:
Los profesionales también tienen que realizar, con carácter general, retenciones cuando facturan. Estas son del 15 %, excepto en algunas profesiones o los 3 primeros años de actividad, que serán del 7 %. Mención aparte merecen los agricultores, ganaderos o profesionales forestales, que solo retienen un 2 %.
Finalmente, recuerda que las actividades con el régimen de estimación objetiva solo retienen un 1 %. Ahora bien, estas son cada vez menos.
Los rendimientos del capital mobiliario son un concepto muy variado y a veces complicado de entender.
Aunque el tipo general de retención es del 19%, variará según las circunstancias. Por ejemplo, las Letras del Tesoro no tributan.
Los rendimientos de capital inmobiliario son los que se aplican a alquileres urbanos, por lo general. El tipo de retención que se aplica es del 19% con carácter general. Este cálculo es fácil de hacer porque, por lo general, se aplica con anticipación para evitar confusiones.
Las ganancias patrimoniales son las resultantes de la venta de una vivienda, terreno o plaza de garaje. Esto también se aplicará si ganas dinero por dividendos o intereses.
Los baremos a aplicar son cuatro:
Un caso especial es la de las ganancias en rifas o sorteos. En este caso, se aplicará una retención del 19%, siempre y cuando la ganancia sea superior a 40.000 euros. Esto se aplica, fundamentalmente, para los premios de la Lotería Nacional u organismos similares.
Finalmente, hay que señalar que los aprovechamientos forestales en montes públicos también están grabados con un 19 %. Este es un supuesto poco común, pero se puede dar.
Se consideran un tipo de rendimiento especial. Desde el año 2015, se aplica un tipo único con carácter general del 24 %.
La retención es el paso previo para tener al día tus pagos con Hacienda. Es por ello que, por regla general, se realizan pagos a cuenta y autoliquidaciones fraccionadas. Ahora bien, todas estas retenciones sirven para que puedas calcular tu base imponible.
¿Esto qué significa? Que cuando realices tu declaración de la Renta, restarás todos los pagos que hayas hecho en su día y aquellas deducciones a las que tengas derecho, por donaciones, compensaciones o circunstancias familiares. La mayoría de las veces, esto debería ser suficiente para que no tuvieras que pagar.
Ahora bien, lo que sucede es que los gobiernos pueden cambiar, y de hecho, cambian, los tipos impositivos de un año a otro. Lo que servía en 2022 puede no servir en 2023. Por ese motivo, la Declaración de la Renta es el paso definitivo. Si te toca tributar más, tendrás que pagar la diferencia, eso es lo que se entiende como declaración a pagar.
Eso sí, piensa que cuando hagas la Declaración hay distintos tipos de IRPF según la autonomía donde vivas, exenciones y otros elementos. Por lo tanto, esta es una cuestión más compleja de lo que pueda parecer a simple vista.
Resolvemos las dudas más comunes sobre cómo calcular el IRPF y entender las retenciones que se aplican a tus ingresos.
El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un impuesto progresivo, lo que significa que pagas más cuanto más ganas. Las retenciones que ves en tu nómina son pagos anticipados a Hacienda que tu empresa realiza por ti. Así, cuando llegue el momento de hacer la Declaración de la Renta, ya habrás pagado parte de lo que te corresponde y solo tendrás que ajustar la diferencia.
Si eres autónomo, la retención general cuando emites una factura es del 15%. Sin embargo, durante los 3 primeros años de actividad o en algunas profesiones específicas, la retención se reduce al 7%. Los agricultores, ganaderos y profesionales forestales tienen una retención especial del 2%, y las actividades en estimación objetiva solo retienen un 1%.
Las retenciones del trabajo dependen de tu salario anual. Van desde el 19% para rentas de hasta 12.450 euros, hasta el 47% para rentas superiores a 300.000 euros. Tu empresa calcula automáticamente el porcentaje que te corresponde según tus ingresos y circunstancias personales, y lo descuenta de tu nómina cada mes.
Si alquilas una vivienda urbana, se aplica una retención del 19% sobre los rendimientos de capital inmobiliario. Esta retención se calcula con anticipación para facilitar el proceso. Si alquilas un negocio o tienes propiedad intelectual, también se aplica el 19% (o el 15% si no eres el autor original).
Puede ser. Cuando hagas tu Declaración de la Renta, se restarán todas las retenciones que ya has pagado durante el año, más las deducciones a las que tengas derecho (por hijos, donaciones, vivienda, etc.). Si has pagado de más, Hacienda te devolverá la diferencia. Si has pagado de menos, tendrás que abonar lo que falte.
Las ganancias patrimoniales (como vender una casa, recibir dividendos o ganar intereses) tienen tipos progresivos: 19% hasta 6.000 euros, 21% entre 6.000 y 44.000 euros, 23% entre 50.000 y 150.000 euros, y 26% para ganancias superiores a 200.000 euros. Los premios de lotería superiores a 40.000 euros también tributan al 19%.
La fiscalidad es, de por sí, compleja. Este es el motivo por el que conviene disponer de ayuda y asesoramiento profesionales. Si a eso añadimos que el IRPF es uno de los tributos más complicados de calcular, si no el que más, no ha de extrañar que sea bueno disponer de unas nociones.
La respuesta de cómo se calcula el IRPF dará seguridad y tranquilidad. Recuerda, no obstante, que cuando hagas la Declaración de la Renta has de hacer constar aquello que te permita deducir. Por lo tanto, es posible que te devuelvan dinero. Recuerda, ¡en TaxDown te ayudamos a que pagues menos!
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