Son aquellos impuestos que se aplican a aquellas empresas que causan daños medioambientales en los entornos donde operan.Es un impuesto que se pagaba en la Edad Media al señor feudal.
Es un porcentaje que se impone a aquellas compañías que provocan un perjuicio al bienestar de los ciudadanos. También son conocidos como impuestos ambientales o impuestos verdes.
Por ejemplo, una compañía que por su forma de producir emite dióxido de carbono o vertidos contaminantes a un río.El Estado establece este tipo de impuestos para, por un lado, sancionar a los que contaminen, y por otro, para promover la búsqueda de tecnologías no contaminantes.
Son aquellos impuestos que se aplican a aquellas empresas que causan daños medioambientales en los entornos donde operan.Es un impuesto que se pagaba en la Edad Media al señor feudal.
Estos impuestos fueron propuestos por un economista llamado Arthur Pigou (de ahí el nombre) en 1920, que buscaba hacer un equilibrio entre lo que buscaban los sectores privados frente al bienestar común. Sin embargo, hasta 1992 no se incorporó el término, gracias a la ONU.
Es decir, el objetivo de este impuesto es que lo que le cuesta al empresario producir más el impuesto, sea igual a lo que le cuesta a la sociedad que el empresario produzca.Estos impuestos se han implementado en algunos países para frenar la contaminación y el cambio climático, sin embargo, todavía falta mucho para que se pongan en marcha a nivel global.
¿Y por qué? Pues por varios puntos:
Pese a todo ello, este tipo de impuestos son una buena forma de frenar aquellas producciones que afectan al medio ambiente. Además, fomentan el desarrollo de empresas comprometidas con la sostenibilidad. Por último, este impuesto no produce pérdidas de eficiencia del mercado, ya que lo que cuesta pagar por los daños causados lo asumen los productores o consumidores.
En resumen, estos impuestos se crearon con la premisa de que “quien contamina, paga”, tal y como dijo su creador. En España este principio quedó recogido en la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados publicada en el BOE.Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.