El fraude fiscal consiste en evitar el pago de impuestos mediante el uso de medios ilegales.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Este término hace referencia a determinadas acciones que afectan a Hacienda y que consisten en evitar el pago obligado de impuestos. Es decir, se usan medios ilegales para evitar o disminuir el pago. Estas conductas no cumplen con la normativa tributaria y, además, la persona que las realiza está incumpliendo sus obligaciones. Existen dos tipos de fraudes fiscales:
El fraude fiscal consiste en evitar el pago de impuestos mediante el uso de medios ilegales.
No debemos confundir fraude con elusión y evasión fiscal, son conceptos diferentes. Fraude fiscal es cuando se aplican métodos ilegales para conseguir un beneficio eludiendo el pago de impuestos. La elusión fiscal es sacar provecho a una ley con el fin de disminuir el pago de impuestos, moviéndose dentro del límite de la legalidad. Y una evasión fiscal corresponde a cualquier comportamiento ilegal que afecte al Tesoro Público, tenga que ver con los impuestos o no.
Para hacer frente a estas acciones, la Administración tiene una serie de órganos de control para prevenir y detectar el fraude fiscal. Todo esto se recoge en la Ley Antifraude 11/2021, en donde se especifica que las multas podrán llegar hasta los 50.000€. Cabe destacar que los fraudes fiscales más recurrentes en España son:
Resolvemos las dudas más comunes sobre el fraude fiscal para que entiendas qué es, cómo evitarlo y qué consecuencias puede tener.
El fraude fiscal es cuando alguien evita pagar impuestos usando medios ilegales. Esto puede ser no pagando lo que corresponde, pagando menos de lo debido, o aprovechándose de beneficios fiscales (como deducciones o devoluciones) a los que no tiene derecho. Es importante saber que estas acciones incumplen la normativa tributaria y pueden acarrear sanciones importantes.
Aunque parezcan lo mismo, son conceptos diferentes. El fraude fiscal usa métodos ilegales para no pagar impuestos. La elusión fiscal aprovecha vacíos legales para reducir impuestos, moviéndose en el límite de la legalidad. Y la evasión fiscal es cualquier comportamiento ilegal que perjudica al Tesoro Público, esté relacionado con impuestos o no.
El fraude fiscal se convierte en delito fiscal cuando la cantidad que se debe a Hacienda supera los 120.000€. En estos casos, ya no es solo una sanción administrativa, sino que intervienen los jueces para fijar la pena y el importe correspondiente. Las multas pueden llegar hasta los 50.000€ según la Ley Antifraude 11/2021.
Los fraudes más habituales incluyen: deducir gastos personales como si fueran de empresa, crear sociedades fraudulentas, deducir dietas de viaje que en realidad son vacaciones, deducir la hipoteca de una vivienda que no es habitual, y cometer errores (intencionados o no) en la declaración de la renta. Por eso es fundamental estar bien asesorado al hacer tu declaración.
El tipo atenuado se aplica cuando el contribuyente reconoce los hechos y paga la deuda antes de que pasen dos meses desde la notificación. El tipo agravado es más grave y se da cuando la cantidad defraudada supera los 60.000€, cuando lo realiza una organización criminal, o cuando se usan herramientas para ocultar el fraude, como cuentas en paraísos fiscales.
Dentro de los fraudes fiscales, hay dos tipos, el tipo atenuado y el tipo agravado. ¿Qué quieren decir? Pues, el tipo atenuado se da cuando el contribuyente asume los hechos y paga la deuda pendiente antes de que pasen dos meses desde que les llega la notificación. En cambio, el tipo agravado se da cuando la cantidad defraudada es de más de 60.000€, es realizado por una organización criminal y se hayan usado herramientas que oculten la cantidad defraudada (como por ejemplo, cuentas en paraísos fiscales).
El fraude fiscal pasa a ser delito fiscal cuando la cifra que se debe a Hacienda supera los 120.000€. En estos casos, son los jueces los que fijan la sanción y el importe correspondiente.
El desconocimiento a la hora de realizar la declaración de la renta nos puede llevar al fraude fiscal, es por ello que debemos asegurarnos de presentar bien la declaración y estar bien asesorado. Y más nos vale estar atentos si no queremos aparecer en la lista de morosos como Lolita Flores, Paz Vega, Messi o Cristiano Ronaldo, entre muchos más.
Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.