Como su propio nombre indica, el impuesto en diferido es una estimación de un tributo que se usa en el ámbito de la contabilidad para reconocer aquellos impuestos que se pagarán (o no) y que no se deducirán en la declaración de la renta del período en el que se calculen, pero sí en los próximos.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Básicamente, es el cálculo de unos impuestos futuros sobre actividades de una empresa o individuo, y se pueden pagar por adelantado o postponer el pago para un momento más conveniente.
El impuesto diferido es un poco complejo de definir, pero se utiliza sobre todo para compensar gastos pasados y futuros, pero justo en el momento en el que se contabilizan.
Como su propio nombre indica, el impuesto en diferido es una estimación de un tributo que se usa en el ámbito de la contabilidad para reconocer aquellos impuestos que se pagarán (o no) y que no se deducirán en la declaración de la renta del período en el que se calculen, pero sí en los próximos.
Porque a nivel empresarial hay que diferenciar dos tipos de valoraciones: la contable y la fiscal; y tener en cuenta este impuesto ayuda a prever las consecuencias económicas de los próximos años.
Sabemos que el impuesto diferido no es fácil de comprender. Y lo será aún menos cuando te digamos que hay dos tipos: activos y pasivos.
Por cierto, no te lo hemos comentado porque ya nos parece bastante complicado todo, pero el impuesto diferido tiene su antítesis: el impuesto corriente. También podrían haberlo llamado ‘impuesto normal’ y todos estaríamos contentos, pero como la fiscalidad parece hecha para no ser comprendida, lo dejaron con ese nombre. El caso es que el impuesto corriente es la cantidad que la empresa paga en impuestos como consecuencia de un hecho que se realiza en el mismo período, y no en futuros ni en pasados, como es el caso del impuesto diferido.
Es importante recalcar que el cálculo del impuesto diferido se hace sobre el porcentaje que dichos impuestos tienen a la hora de ser contabilizados; es decir, sobre la normativa vigente que hay en el momento de hacer las cuentas.
Y ahora vamos con otra definición: el activo por impuesto diferido. Es básicamente la cantidad de impuestos que la empresa o el individuo pueden recuperar en períodos futuros, ya sea por créditos tributarios acumulados, diferencias temporales deducibles o pérdidas acumuladas relacionadas con impuestos.
La manera de liquidar el activo por impuesto diferido es por impuestos que tengan en cuenta la liquidación de los pasivos y la recuperación de los activos.
Un ejemplo de impuesto diferido activo sería cuando la empresa o el individuo generan créditos fiscales como consecuencia de unas pérdidas. Y dichos créditos podrían usarlos en períodos futuros.
Un ejemplo de impuesto diferido pasivo sería un incremento en el valor de las inversiones que tengamos.
Resolvemos las dudas más comunes sobre este concepto fiscal que puede parecer complejo pero es fundamental para la contabilidad empresarial.
Es una estimación de impuestos que se pagarán en el futuro, no en el período actual. Básicamente, es una forma de calcular tributos sobre actividades presentes que tendrán efecto fiscal en años posteriores. Puedes pagarlo por adelantado o postponerlo según convenga, y sirve para compensar gastos pasados y futuros en el momento en que se contabilizan.
Los activos por impuesto diferido son cuando pagas más impuestos ahora para pagar menos en el futuro (por ejemplo, cuando generas créditos fiscales por pérdidas). Los pasivos por impuesto diferido son lo contrario: pagas menos ahora y más adelante (como cuando aumenta el valor de tus inversiones). Es una forma de equilibrar la carga fiscal a lo largo del tiempo.
Surge porque en las empresas hay que diferenciar entre la valoración contable y la fiscal. Este impuesto ayuda a prever las consecuencias económicas de los próximos años y a tener una visión más realista de la situación financiera. Es una herramienta de planificación que permite gestionar mejor los recursos y obligaciones tributarias futuras.
Hay dos métodos principales: el método del resultado, que calcula la diferencia entre el impuesto a la ganancia y el gasto impuesto; y el método del balance, que hace un balance entre el valor tributario y el valor contable de los activos de la empresa. Ambos métodos permiten determinar tanto los impuestos diferidos activos como pasivos.
El impuesto corriente es el que pagas por hechos que ocurren en el mismo período fiscal, es decir, el impuesto "normal" del año en curso. El impuesto diferido, en cambio, se refiere a tributos que se pagarán o recuperarán en períodos futuros por actividades realizadas ahora. Son dos formas complementarias de entender las obligaciones fiscales.
```Según los expertos hay dos maneras de contabilizar un impuesto diferido:
Después de esta entrada esperamos que te haya quedado un poquito más claro este concepto fiscal. O, al menos, para darte cuenta de que en España, además de las “indemnizaciones en diferido”, también hay impuestos en diferido.
Eduardo Armenteros es asesor fiscal especializado en tributación de criptomonedas en TaxDown, donde también lidera la implementación de inteligencia artificial aplicada a la fiscalidad. Con amplia experiencia en el sector cripto, ayuda a particulares a cumplir con sus obligaciones fiscales relacionadas con Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales. Experto en declaraciones de la renta con criptomonedas, modelo 721, ganancias patrimoniales y optimización fiscal en el ecosistema blockchain. Desde TaxDown, Eduardo combina conocimiento técnico del mundo cripto con profundo dominio de la normativa tributaria española y soluciones de IA para hacer la fiscalidad cripto más accesible e innovadora.