Efectivamente, tu segunda vivienda también se tiene que reflejar en la declaración de la renta. Porque tener más de una vivienda es una suerte y un motivo de alegría, ¡pero de Hacienda no te libras! Antes de que entres en pánico, te recomendamos dos cosas: lo primero es que te relajes porque ya verás que no es para tanto; y lo segundo es que continúes leyendo este artículo porque te contaremos cómo se hace paso a paso.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Lo primero que hay que aclarar es que sí, hay que declarar por una segunda vivienda, aunque esté vacía gran parte del año y solo la utilices los fines de semana o durante tus merecidas (y siempre ansiadas) vacaciones.
En otras palabras: tu segunda vivienda (o tercera, cuarta o quinta) no está exenta de declararse del IRPF y, por tanto, tendrás que reflejarla en tu declaración de la renta. Y ojo con no hacerlo porque Hacienda revisa estos datos para detectar posibles fraudes.
¿Por qué se declara una segunda vivienda, aunque solo la uses para fines personales? Por un artículo de la ley 35/2006 de IRPF que habla de la llamada ‘renta inmobiliaria imputada’, que indica que todas las propiedades vacías tienen que pagar un impuesto.
Lo sabemos: te lo hemos explicado de forma rápida y los temas fiscales no son precisamente literatura veraniega. Por eso vamos a contarte a continuación un poquito más sobre la renta inmobiliaria imputada. ¡Así no te quedará ninguna duda!
La renta inmobiliaria imputada es un beneficio ficticio que Hacienda hace pagar a un contribuyente en su declaración de la renta por tener una vivienda en propiedad que no esté generando ningún rendimiento o beneficio. Y eso es exactamente lo que sucede con las segundas residencias que no se alquilan.
Hacienda considera que puedes sacar ingresos de cualquier propiedad, la disfrutes o no, y por esa mera posibilidad tienes que pagar un mínimo en tu declaración de la renta.
¿Por qué crearon esto? Además de para recaudar más, también para intentar solucionar el problema de los cientos de miles de pisos que hay en nuestro país y que están actualmente vacíos. Con esta medida, Hacienda piensa que se incentiva el alquiler de las casas vacías.
Como hemos dicho más arriba, esta renta inmobiliaria imputada no aplica a tu vivienda habitual ni tampoco a viviendas que tengas en alquiler o inmuebles ‘que resulten indispensables para el desarrollo de actividades agrícolas o forestales’.
El importe que tienes que pagar por la imputación de renta inmobiliaria se calcula de forma automática al hacer tu declaración de la renta, ya sea por el borrador de Renta Web o por TaxDown. Pero como sabemos que te pica la curiosidad, vamos a explicarte de dónde sale esa cifra.
En la mayoría de los casos el importe que tendrás que pagar es de un 2% del valor catastral de tu segunda residencia. Pero hay dos excepciones:
Pero esto no acaba aquí, ya que hay reglas de cálculo mucho más complicadas, como por ejemplo cuando la vivienda está en el extranjero. Si ese es tu caso, no te preocupes porque en TaxDown hacemos todos los cálculos por ti.
La manera de declarar tu segunda vivienda varía dependiendo del uso que le des: si es personal o con fin lucrativo.
Si eres la típica persona que tiene ‘una casa en el pueblo’ a la que sueles ir algún fin de semana o durante tus vacaciones, esto te interesa
Para declarar tu segunda residencia tendrás que ir al apartado ‘Bienes inmuebles no afectos a actividades económicas’. Una vez allí, indica en tu declaración que tu segunda vivienda está vacía durante todo el año, ya que no es tu residencia habitual.
Cuando presentes tu declaración de la renta, se te aplicará de forma automática el importe por renta inmobiliaria imputada.
Si usas tu segunda vivienda para alquilarla durante una parte del año, entonces tendrás que declararla como rendimiento de capital inmobiliario. Eso quiere decir que tributará en la base imponible general junto a los rendimientos del trabajo.
En estos casos no aplica la renta inmobiliaria imputada si la tienes alquilada durante todo el año. Sin embargo, sí aplica si durante el año hay días en los que la vivienda no ha estado alquilada.
De cualquier manera, para calcular la cantidad que tienes que pagar por el alquiler de tu vivienda, tienes que saber cuánto has obtenido por el alquiler. Una vez lo sepas, tendrás que restar los gastos deducibles a la cantidad que has ganado mes a mes. El resultado te dará el rendimiento neto del arrendamiento, del cual tendrás un porcentaje que variará dependiendo del tramo en el que te encuentres.
Aunque la cantidad puede ser excesiva, ten en cuenta, como te hemos dicho anteriormente, todos los gastos deducibles que puedes aplicarte por el alquiler de tu vivienda: gastos de comunidad, tasas de basura, intereses de amortización, seguros, suministros, etc.
¡O incluso podrás deducirte un 60% por el alquiler de una vivienda habitual!
Imaginemos que has leído este artículo y te han entrado ganas de no declarar tu segunda vivienda. ¿Qué pasaría? Que Hacienda iniciaría un procedimiento para comprobar los datos de tu declaración y, si ven algo raro, ellos mismos añadirán tu segunda vivienda.
Además de pagar el impuesto correspondiente, tendrás que abonar un 5% por interés de demora si no lo pagas durante los plazos impuestos por la Agencia Tributaria. Si no lo pagas, ese porcentaje irá aumentando y Hacienda podría abrirte un procedimiento sancionador por haber declarado tu segunda residencia de manera incorrecta. En ese caso, la multa podría llegar al 50% de lo que se ha dejado de ingresar. Consejo: no lo hagas.
Resolvemos las dudas más comunes que surgen a la hora de declarar tu segunda vivienda en la renta.
Sí, es obligatorio declarar tu segunda vivienda en el IRPF aunque solo la uses ocasionalmente o esté vacía la mayor parte del año. Hacienda aplica la llamada "renta inmobiliaria imputada", que es un beneficio ficticio que debes tributar por el simple hecho de tener una propiedad que no genera rendimientos. No declarar tu segunda residencia puede acarrear sanciones importantes.
El importe se calcula automáticamente y depende del valor catastral de tu vivienda. En la mayoría de casos pagarás un 2% del valor catastral. Sin embargo, si el valor catastral ha sido revisado en los últimos 10 años, el porcentaje baja al 1,1% sobre ese valor revisado. Esta cantidad se suma a tu base imponible y tributará según tu tramo de IRPF.
Si alquilas tu segunda vivienda, debes declararla como rendimiento de capital inmobiliario en la base imponible general. La buena noticia es que no pagarás la renta inmobiliaria imputada por los días que esté alquilada, solo por los días que permanezca vacía. Además, podrás deducirte gastos como el IBI, la comunidad, seguros, intereses de hipoteca y hasta un 60% de reducción si es alquiler de vivienda habitual para el inquilino.
Si no declaras tu segunda vivienda, Hacienda puede detectarlo y añadirla de oficio a tu declaración. Tendrás que pagar el impuesto correspondiente más un 5% de interés de demora que irá aumentando con el tiempo. En el peor de los casos, si se considera que has declarado incorrectamente de forma intencionada, la multa puede llegar hasta el 50% de lo que dejaste de ingresar. Por eso siempre es mejor declarar correctamente desde el principio.
Para evitar experiencias desagradables con Hacienda, te recomendamos saber cómo declarar correctamente tu segunda vivienda; porque si te equivocas durante el proceso, podrías recibir una sanción. Y desde TaxDown, por supuesto, te ayudamos a declarar todas tus residencias, sean habituales o no, de forma rápida, precisa y sin errores.
TaxDown es la plataforma española que te ayuda a hacer tu declaración de la renta de forma fácil, rápida y con el máximo ahorro. Colaborador social de la Agencia Tributaria, cuenta con más de 150 expertos fiscales que revisan cada declaración.