El impuesto de sucesiones es un tributo que tienes que pagar cuando aceptas un bien en herencia. Esto significa que cuando una persona fallece y deja bienes a sus herederos estos están obligados de pagar este impuesto.
La cantidad a pagar por el impuesto de sucesiones varía según el domicilio de la persona fallecida o del heredero. Esto se debe a que Hacienda establece un sistema impositivo diferente a cada comunidad autónoma.
El impuesto sobre sucesiones y donaciones (ISD), nombre que recibe en España, está regulado en la Ley 29/1987. Este se aplica a los bienes de una persona después de su fallecimiento y lo debe pagar el heredero.
Este impuesto se paga por la transmisión del patrimonio que hace el fallecido a una persona física. El pago es obligatorio en todo el territorio español y ha sido cedido a las Comunidades Autónomas.
Las Comunidades Autónomas tienen competencias en comprobación y recaudación, además puede aplicar sus propias normativas. Esto lo pueden hacer en lo relacionado con reducciones de la base imponible o en los tipos impositivos.
El Impuesto sobre sucesiones es progresivo, debido a que no existe un porcentaje fijo de contribución. El gravamen por el Impuesto sobre sucesiones por lo general varía entre el 7,65% y el 34%. A esta cantidad debe aplicarse las bonificaciones que corresponde a cada Comunidad Autónoma.
El pago de este impuesto debe hacerse exista o no testamento, debido a que se aplica a todas las herencias. Este impuesto también debe pagarse cuando la herencia se realiza en vida y cuando se cobra un seguro de vida.
Las características del impuesto de sucesiones son las siguientes:
Los que tienen que pagar el impuesto de sucesiones son todos los herederos y en algunos casos los siguientes:
La cantidad que debes pagar por el impuesto de sucesiones depende de varios factores, entre ellos están los siguientes:
El total a pagar por el impuesto de sucesiones es diferente en cada Comunidad Autónoma. Por lo que el porcentaje a pagar se calcula según la región donde habitaba el fallecido o donde habita el heredero.
Las Comunidades Autónomas aplican cada una bonificaciones y reducciones según sea el grado de parentesco o el valor de la herencia.
La forma cómo calcular la cantidad a pagar del impuesto de sucesiones requiere liquidación de la herencia. El procedimiento para el cálculo es el siguiente:
Lo primero es sumar el valor real que tienen los derechos y bienes incluyendo el ajuar doméstico. El resultado obtenido es la masa hereditaria bruta.
A continuación debes sustraer las deudas, gastos deducibles y cargas, para obtener la masa hereditaria neta. Este total se divide entre cada heredero de acuerdo a lo establecido en la ley o en el testamento. El resultado obtenido será la porción hereditaria individual.
El total correspondiente a la porción hereditaria individual, debes sumarle los seguros, sí los hay, para obtener la base imponible. Cuando se aplican las reducciones obtienes la base liquidable del impuesto.
El resultado obtenido como base liquidable debes agregarle el coeficiente multiplicador para tener la cuota tributaria.
El impuesto de sucesiones debes pagarlo en los 6 meses siguientes de la fecha en que ocurra el fallecimiento del causante. El heredero puede solicitar una prórroga antes de finalizar los primeros cinco meses, pero esto genera intereses de demora.
Cuando no pagas el Impuesto de Sucesiones en el plazo establecido te expones a varias sanciones económicas. Las cuales se encuentran estipuladas en la Ley del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
El pago del impuesto de sucesiones lo debes hacer en la Comunidad Autónoma donde residía el fallecido. Sin importar dónde se encuentran los bienes que forman parte del caudal hereditario.
Cuando no es posible determinar la residencia habitual del fallecido, se tomará el lugar donde tuviera su principal centro de intereses. Para lo cual se considera el territorio donde adquiere la mayor cantidad para la base imponible del IRPF.
Para el cálculo de la base imponible se incluyen los ingresos por actividades económicas o empresariales o por trabajo profesional. También se incluyen los bienes inmuebles. La forma de pago del impuesto es de acuerdo con las condiciones establecidas por la Comunidad Autónoma.
La declaración del impuesto de sucesiones debes hacerla en las Delegaciones Provinciales de la Consejería de Economía y Hacienda. Para ello tiene que presentar el modelo 650.
El Impuesto de Sucesiones cambia muchísimo según tu Comunidad Autónoma y tiene plazos que conviene no saltarse. Entender qué te toca pagar (y qué bonificaciones puedes aplicar) marca una diferencia enorme.
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