Cada vez más personas trabajan para empresas extranjeras sin salir de casa, o pasan parte del año fuera pero siguen siendo residentes fiscales en España. ¿Te suena? Entonces esto te interesa: si trabajas en el extranjero pero vives en España, puede tengas que presentar tu Declaración de la renta aquí. Te explicamos cómo hacerlo sin liarte y qué exenciones podrías aplicar.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Lo primero es saber si eres considerado residente fiscal en España, porque de eso dependerá si tienes que declarar todos tus ingresos (los de aquí y los de fuera) o solo los de fuente española.
Eres residente fiscal si:
⚠️ Aunque trabajes en el extranjero, si vuelves a España regularmente o tu familia vive aquí, sigues siendo residente fiscal español.
Si cumples con estos puntos, Hacienda te dará la bienvenida como un residente fiscal, lo que significa que deberás presentar tu declaración de IRPF en España.
Pero, ¡cuidado! Los que residen en España y trabajan en el extranjero podrían enfrentarse al temido fenómeno de la “doble tributación”.
Por otro lado, si tu residencia fiscal se encuentra en otro país pero obtienes ingresos en España, te espera un impuesto especial llamado “Impuesto sobre Renta de no residente”.
¿Qué significa todo esto? Lo descubriremos a continuación…
Si eres residente fiscal, tienes que declarar todos tus ingresos mundiales, incluidos:
Sí, incluso si ya te han retenido impuestos en el país de origen. Pero no te preocupes: puedes aplicar la deducción por doble imposición.
La doble tributación sucede cuando pagas impuestos por el mismo ingreso en dos países diferentes. Es decir, te han retenido impuestos en el país donde trabajas y, luego, has vuelto a pagar impuestos en España por esos mismos ingresos.
España tiene convenios con más de 90 países para evitar la doble imposición. Gracias a ellos, puedes deducir lo que ya pagaste fuera, hasta el límite del IRPF que te tocaría pagar aquí.
💡 Ejemplo práctico: trabajas desde España para una empresa en Alemania y allí te retienen un 15%. Si aquí deberías pagar un 21%, solo tributarás por la diferencia (6%) en España.
Busta te lo explica
La doble imposición es cuando, sin comerlo ni beberlo, te hacen pagar dos veces por lo mismo, como si compraras una entrada para uno de mis conciertos y te cobraran otra solo por haberla disfrutado con ilusión.
Un trabajador transfronterizo es quien vive en España pero trabaja en un país vecino, cruzando la frontera de forma habitual. Es muy común en zonas como Gibraltar, Andorra, Francia, Portugal… ¡y también Marruecos! Aunque el trabajo se realice fuera, si vives en España y pasas aquí más de 183 días al año, eres residente fiscal en España y debes declarar tus ingresos globales.
Esto es lo que debes tener claro:
🧠 Ejemplo práctico: vives en Ceuta y trabajas en Tetuán (Marruecos) como empleado de una empresa local. Tienes que declarar esos ingresos en tu declaración española. Si Marruecos te retuvo un 20% en impuestos y aquí correspondería un 24%, solo tributarías por el 4% restante.
Aquellos que no residen en España tienen dos opciones para hacer su declaración de la renta, según lo establecido en la Ley del IRPF:
¿Trabajas fuera de España durante parte del año? Pues quizá te interese esto: el Artículo 7p de la Ley del IRPF permite que los primeros 60.100 € de tu salario anual estén exentos de impuestos… siempre que cumplas ciertos requisitos. Suena bien, ¿verdad?
¿Qué significa esto?
Imagina que estás contratado por una empresa extranjera, y te mandan fuera unos meses. Si durante ese tiempo trabajas físicamente en el extranjero y tu empleador no tiene su sede en España, es muy probable que puedas aplicar esta exención y ahorrarte un buen pico en tu declaración.
Eso sí, Hacienda no regala nada. Para beneficiarte de esta exención, tendrás que justificarlo bien. ¿Qué te pedirán?
En resumen: si te has dejado la piel trabajando en otro país y no en la playa, puedes estar exento de pagar IRPF por ese sueldo… ¡pero tendrás que demostrarlo con papeles! Y si no quieres rayarte con la documentación, en TaxDown te echamos un cable y nos encargamos de aplicar el 7p sin que tú muevas un dedo.
El Impuesto sobre la Renta de No Residente (IRNR) se aplica a quienes obtienen ingresos en España pero no residen fiscalmente aquí. Es como un “peaje fiscal” para personas o entidades extranjeras que ganan dinero en territorio español, ya sea en efectivo, en especie o a través de bienes.
Este impuesto es obligatorio cuando se dan estas condiciones:
Si cumples estos requisitos, toca pasar por caja: deberás presentar el Modelo 210, que es el formulario oficial para declarar este impuesto ante Hacienda.
¿Te suena todo esto a chino? Tranquilo, en TaxDown te echamos una mano con el papeleo. Solo tienes que iniciar sesión aquí y nos encargamos de que tu declaración quede perfecta. 😉
No queremos que te vayas con cara de “ni idea”. Así que échale un ojo a estas respuestas.
¿Tengo que declarar ingresos si trabajo en remoto para una empresa extranjera?Sí, si vives en España, debes declarar esos ingresos aquí como rendimientos del trabajo.
¿Y si trabajo solo unos meses fuera?Si sigues siendo residente fiscal en España, declaras todos los ingresos, pero puedes aplicar el Artículo 7p si trabajaste físicamente fuera y cumples los requisitos.
¿Puedo evitar la doble imposición?Sí, siempre que el país tenga convenio con España. Podrás deducir los impuestos pagados allí (hasta cierto límite).
Si trabajas para empresas extranjeras desde España o pasas temporadas fuera, seguro que te surgen dudas sobre cómo declarar tus ingresos. Aquí te resolvemos las más comunes de forma clara y sencilla.
Eres residente fiscal en España si pasas más de 183 días al año en el país, si tu familia (pareja o hijos) vive aquí, o si España es el centro de tus intereses económicos (donde tienes tu trabajo principal, empresa o cuentas bancarias). Aunque trabajes para una empresa extranjera o pases temporadas fuera, si cumples alguna de estas condiciones, Hacienda te considera residente fiscal español y deberás presentar tu declaración de la renta aquí.
Sí, si eres residente fiscal en España, debes declarar todos tus ingresos mundiales, incluidos los sueldos cobrados en el extranjero, dividendos, intereses, alquileres o ingresos como freelance para clientes de otros países. Esto aplica incluso si ya te han retenido impuestos en el país de origen, aunque en ese caso podrás aplicar la deducción por doble imposición para no pagar dos veces por lo mismo.
La doble imposición ocurre cuando pagas impuestos por los mismos ingresos en dos países diferentes: primero donde trabajas y luego en España. Para evitarlo, España tiene convenios con más de 90 países que te permiten deducir lo que ya pagaste en el extranjero, hasta el límite del IRPF que te correspondería pagar aquí. Por ejemplo, si en Alemania te retuvieron un 15% y en España te tocaría pagar un 21%, solo tributarías por la diferencia del 6%.
El Artículo 7p de la Ley del IRPF permite que los primeros 60.100 € de tu salario anual estén exentos de impuestos si trabajas físicamente en el extranjero para una empresa con sede fuera de España. Para aplicar esta exención, debes demostrar con documentación (contratos, nóminas, billetes de avión) que realmente trabajaste fuera, que la empresa no tiene sede en España y que el país donde trabajaste tiene un impuesto similar al IRPF español.
Los trabajadores fronterizos son quienes viven en España pero trabajan en un país vecino (como Gibraltar, Andorra, Francia, Portugal o Marruecos). Si vives en España más de 183 días al año, eres residente fiscal español y debes declarar tus ingresos globales aquí. Si ya te han retenido impuestos en el país donde trabajas, puedes aplicar la deducción por doble imposición siempre que exista un convenio fiscal con España.
El Impuesto sobre la Renta de No Residente (IRNR) se aplica a personas que no residen fiscalmente en España pero obtienen ingresos aquí, como alquileres de propiedades o rendimientos de trabajo realizados en territorio español. Si este es tu caso, deberás presentar el Modelo 210 ante Hacienda para declarar estos ingresos, aunque tu residencia fiscal esté en otro país.
Sí, si sigues siendo residente fiscal en España, debes declarar todos tus ingresos, incluidos los obtenidos durante esos meses trabajados fuera. Sin embargo, si trabajaste físicamente en el extranjero y cumples los requisitos del Artículo 7p, podrías aplicar la exención de hasta 60.100 € y reducir significativamente tu carga fiscal. Eso sí, necesitarás documentación que acredite que realmente estuviste trabajando fuera del país.
Para aplicar deducciones o exenciones por trabajo en el extranjero, Hacienda te pedirá un registro detallado de los días trabajados fuera (billetes de avión, reservas de hotel), contratos laborales, nóminas que especifiquen el periodo trabajado en el extranjero, y pruebas de que la empresa tiene su sede fuera de España. Cuanta más documentación aportes, más fácil será justificar tu situación ante la Agencia Tributaria.
Si vives en España y trabajas en el extranjero, estás obligado a declarar todos tus ingresos, aunque ya te hayan retenido impuestos fuera. Puedes beneficiarte de deducciones o exenciones (como el Artículo 7p) si cumples las condiciones, y así evitar pagar de más.
Y si todo esto te suena a galimatías, tranquilo: en TaxDown te ayudamos a declarar tus ingresos del extranjero sin errores, aplicando correctamente cada deducción y simulando tu declaración gratis. Tú trabaja donde quieras, que de Hacienda ya nos encargamos nosotros.
TaxDown es la plataforma española que te ayuda a hacer tu declaración de la renta de forma fácil, rápida y con el máximo ahorro. Colaborador social de la Agencia Tributaria, cuenta con más de 150 expertos fiscales que revisan cada declaración.