Si el 2020 y 2021 nos enseñaron algo, además de convertirnos en expertos en hacer pan y descubrir todas las series ocultas de Netflix, fue familiarizarnos con términos como ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo).
Pero claro, en la nueva normativa de 2025, se declara la obligatoriedad de presentar el IRPF para todas las personas que estén percibiendo o hayan percibido prestaciones del SEPE en 2025. No te preocupes, en este artículo te explicamos cómo navegar estas aguas sin perderte en el intento.
El ERTE, o Expediente de Regulación Temporal de Empleo, es una medida laboral en España que permite a las empresas en situaciones de dificultad económica, técnica, organizativa o de producción, suspender temporalmente los contratos de trabajo o reducir la jornada laboral de sus empleados. Esta herramienta se diseñó para evitar despidos masivos y mantener la relación laboral durante períodos en los que la empresa no puede operar a su capacidad normal o enfrenta circunstancias excepcionales, como las vividas durante la pandemia de COVID-19.
Durante el periodo en que un trabajador está afectado por un ERTE, no trabaja o trabaja menos horas, y recibe una prestación por desempleo proporcionada por el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal). Esto ayuda a los trabajadores a mitigar la pérdida de ingresos mientras la empresa atraviesa por dificultades temporales y se prepara para recuperar su actividad normal.
Esto, aunque fue un salvavidas para muchos, trae consigo algunas particularidades a la hora de declarar el IRPF. Es crucial entender que, aunque estuvieras en casa viendo series o mejorando tus habilidades culinarias, para Hacienda, seguías generando ingresos.
Si tienes dudas sobre tu situación o tu declaración de la renta y el ERTE, en TaxDown, nuestros asesores fiscales te ayudarán a revisar tu borrador correctamente. ¡Así no tendrás que preocuparte por nada!
Una de las opciones que el ERTE ofrece es la suspensión temporal de los contratos de trabajo. Esto significa que, durante un periodo determinado, la empresa puede cesar la actividad laboral de sus empleados sin rescindir la relación laboral. Los trabajadores afectados por esta suspensión reciben una prestación por desempleo del SEPE, lo que les ayuda a compensar la pérdida de ingresos durante este periodo.
Otra opción dentro del ERTE es la reducción de la jornada laboral. En este caso, los empleados continúan trabajando, pero con un horario reducido. Esta medida permite a las empresas ajustar sus costes laborales a la baja actividad sin perder a su personal cualificado. Los trabajadores afectados por la reducción de jornada también reciben una prestación por desempleo proporcional a las horas no trabajadas.
Para acogerse a un ERTE, las empresas deben demostrar que se encuentran en una situación económica, técnica, organizativa o de producción que justifica esta medida. Deben seguir un procedimiento legal específico que incluye la notificación a los representantes de los trabajadores y la solicitud a la autoridad laboral competente.
No te preocupes si tienes dudas sobre este procedimiento, nuestros asesores fiscales están preparados para atender cualquier duda que tengas y podrán ayudarte a revisar que todo esté correcto. Si te interesa, ¡escríbenos y te ayudaremos encantados!
El principal beneficio del ERTE para las empresas es la capacidad de adaptarse a fluctuaciones económicas sin perder su capital humano. Esto es especialmente valioso en situaciones temporales de crisis, donde se espera una recuperación a medio plazo. Además, mantener la relación laboral ayuda a las empresas a reanudar rápidamente su actividad normal una vez que las condiciones mejoran.
Aunque el ERTE es una medida de protección del empleo, también implica desafíos para los trabajadores, como la incertidumbre económica y la reducción de ingresos. Sin embargo, recibir una prestación por desempleo ayuda a mitigar estos efectos, proporcionando un soporte económico durante el periodo de inactividad o de reducción de jornada.
Para recibir la prestación por desempleo durante el ERTE, los trabajadores deben estar afiliados y en alta en la Seguridad Social. Aunque normalmente se requiere haber cotizado un mínimo de tiempo para acceder a la prestación por desempleo, en los casos de ERTE por fuerza mayor debido a circunstancias como la pandemia, este requisito ha sido ampliado.
Aquí entra en juego el cálculo de ingresos. Hasta ahora, si tus ingresos anuales no superaban cierto umbral, podías estar exento de presentar la declaración. Sin embargo, con la nueva normativa, si has estado en ERTE en 2025, tendrás que hacer la renta obligatoriamente, sin importar cuánto hayas ingresado (más sobre cuándo estás obligado a declarar).
Antes, recibir dinero del SEPE convertía al organismo en un segundo pagador, lo que reducía el umbral de declaración de 22.000 euros a 15.876 euros (más sobre varios pagadores), siempre que el segundo pagador superase los 1.500 euros anuales, según la Agencia Tributaria. Pero ahora, con el cambio en la normativa, estar en ERTE implica la obligación de presentar la declaración de la renta en todos los casos.
Si tienes dudas sobre tu obligación de presentar la renta, no te preocupes. Puedes calcular tu resultado con nosotros y comprobar si te corresponde hacerla. Y recuerda, aunque no estés obligado en otros años, ahora sí lo estarás si has recibido dinero del SEPE.
La respuesta ahora es clara: sí, sin excepción. Como explicamos antes, el hecho de haber estado en ERTE en 2025 implica que tendrás que presentar la declaración de la renta obligatoriamente.
Además, si el SEPE no ha retenido lo suficiente, es probable que te salga a pagar más de lo esperado (o quizás te salga a devolver). Así que, aunque preferirías gastar ese dinero en algo más divertido, mejor estar preparado para evitar sustos.
Es importante que revises los datos fiscales que te proporciona Hacienda y confirmes que la información sobre tus ingresos y retenciones es correcta. Si hay algún error o discrepancia, debes corregirlo antes de presentar tu declaración.
Si te encuentras en una situación complicada o tienes dudas sobre cómo proceder, buscar asesoramiento puede ser clave. En TaxDown tenemos un equipo de expertos que te ayudarán a hacer la declaración de la mejor forma posible y optimizar tu resultado.
Cuando un trabajador ha estado en ERTE durante un año fiscal, esto tiene implicaciones directas en su declaración de la renta. A continuación, desglosamos cómo afecta y qué debes tener en cuenta.
Es común que el SEPE aplique retenciones mínimas, lo que puede hacer que al presentar la declaración descubras que debes pagar la diferencia a Hacienda. Para evitar esto, es recomendable revisar las retenciones a lo largo del año y, si es posible, solicitar un ajuste para evitar una factura elevada en la renta.
Si estás considerando hacer una declaración conjunta con tu pareja, haber estado en ERTE también puede influir en esta decisión. Dependiendo de los ingresos y las retenciones de ambos, puede ser más conveniente optar por una declaración individual o conjunta.
En TaxDown te ayudamos a calcular qué opción es mejor para ti, asegurando que elijas la alternativa más beneficiosa.
Para presentar correctamente tu declaración, es importante contar con toda la documentación necesaria, como los certificados de retenciones de tu empresa y del SEPE, además de otros documentos que acrediten tus ingresos y retenciones.
Verifica que toda la información sea correcta para evitar errores en tu declaración y posibles sanciones.
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